Mug cake de limón glaseado

La impaciencia y la falta de tiempo marcan nuestro ritmo diario.  Aún así, a quién no le  gustaría llegar a casa y degustar una rebanada de pastel casero para merendar. Para esos días de una necesidad imperiosa de saciar el deseo dulce con algo hecho en casa, sin aditivos, ni conservantes, están estos postres adecuados para expertos e inexpertos, pacientes, impacientes, de diente dulce o salado (porque también hay soluciones saladas rápidas), para los que no tienen horno, reciben una visita inesperada o simplemente quieren disfrutar no de un “cupcake” si no de un “cake in a cup” o mug cake, como suelen ser conocidos.

Las opciones son ilimitadas. Estos pequeños bizcochos se pueden adaptar a todo tipo de sabores, desde el famoso cheesecake hasta la tarta de zanahoria. Vamos a empezar con este que es acierto seguro si, como yo, eres amante de los cítricos. Y luego, ya iré escribiendo otras recetas, si te parece.

Eso sí, necesitas tres cosas imprescindibles, el microondas, la taza y un tenedor… y una última, 2 minutos de paciencia frente a la caja tonta esperando que suba tu bizcochito hecho al instante.

Ingredientes (para dos tazas pequeñas, capacidad de 150 ml)

Para el bizcocho

  • 1 huevo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • El zumo de medio limón
  • Ralladura de medio limón
  • 3 cucharas de azúcar
  • 3 cucharas de harina
  • 1/4 cuchara de levadura para bizcochos

Para el glaseado

  • 1 cucharada y media de zumo de limón
  • 3 cucharadas de azúcar glass

Mezcla enérgicamente con un tenedor y reserva.

Mezclamos en un cuenco el huevo, el aceite, el zumo y la ralladura de limón y removemos con fuerza con el tenedor. A continuación, añadimos el azúcar y la harina junto con la levadura. Tenemos que conseguir que los ingredientes queden muy bien integrados y sin grumos. Divide la masa en dos tazas iguales pequeñas (estas que ves en las fotos tienen una capacidad de 150 ml aproximadamente), rellenando más o menos 2/3 de su capacidad.

Coloca las tazas en el microondas y programa 1 minuto a máxima potencia. Yo las pongo en un lado del plato giratorio, no en el centro. Abre para comprobar el estado del bizcocho. Da la vuelta a las tazas girándolas a 180º  y vuelve a programar otro minuto más.

Saca del microondas. Baña con el glaseado de limón para añadirle el toque final.

Deja enfriar un poco para evitar quemarte. Sin embargo, yo recomiendo comer esta mug cake de limón templada. Esta, en especial, una hora después, sigue con la misma consistencia. ¡Es deliciosa!

Puedes decorar con una fruta bonita (fresa, frambuesa, mora) y/o nata montada.

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