Aperitivos navideños irresistibles

Inspiro y me lleno de aire sincero.


Inspiro, cierro los ojos y recreo la cantidad de mensajes bonitos que me habéis hecho llegar por mi vuelta al blog. Todos los blogs se alimentan de comentarios y se podría decir que ahora mismo, no tiene hambre.


Inspiro y veo cuánto merece la pena dedicarme a compartir. Y que cambie el rumbo del mundo aunque sea por unos minutos. Que pueda meterme en los fogones de tu cocina, en tu mesa. Que pueda seguir sosteniendo esas «recetas para compartir momentos».


Inspiro, expiro y me siento muy feliz de colarme en tu pantalla.


Fechas difíciles se aproximan. Opiniones contrarias, sentimientos encontrados, cambios de última hora, restricciones aquí y allá. En casa tendríamos que estar preparando la maleta para nuestro viaje a México. Por razones obvias, no podremos disfrutar de mi país de adopción, después de dos años esperándolo con muchas ganas. Por las mismas razones y alguna más, hemos decidido tampoco hacerlo con mi familia aquí en España. Exponer a mi madre a un contacto con nosotros, aún sabiendo que estamos bien, no tenía sentido alguno por una cena. Es una cena más, de las muchas que vendrán. Así que nuestro regalo este año es contradictoriamente ofrecerle nuestra ausencia y con ella nuestra protección, salvaguardar lo que pudiera ser aunque nunca lo sea. Respetando cualquier decisión que tomes, la nuestra es ésta y estoy segura que, por mucho que duela, nos hará más fuertes, más condescendientes y más humanos.

Sean como sean estas fiestas para ti… ¡FELIZ NAVIDAD!

Vamos al lío.

Seamos sinceros… ¿qué es lo que más se busca en estas semanas en internet? Fácil: cómo quedar bien en la cena- en la de nochebuena, la de nochevieja o una de estas especiales en las que nos gusta estar de manteles largos– sin que nos lleve una eternidad y que además se combinen varias cosas: bueno, bonito, barato y a ser posible (b)vistoso. De tiempo, ya sabemos todos que vamos apretadísimos. Por este motivo, las propuestas de hoy son cositas fáciles, sabrosas, atrevidas y muy lucidas… y vamos de una vez a dejar a un lado a los típicos langostinos cocidos y las tapas de fiambres que tradicionalmente llenan nuestras mesas en estas fechas.

En esta ocasión, comemos langostinos cocidos pero con un toque distinto: Una vinagreta agridulce que resalta mucho el sabor del marisco.

Carpaccio de langostinos con vinagreta de jengibre

  • 7-8 langostinos cocidos pelados y partidos por la mitad
  • Zumo de media naranja
  • 1 cuchara de jengibre fresco rallado
  • 2 cucharas de miel
  • Aceite de oliva
  • Una pizca de pimienta
  • Una pizca de sal

Corta los langostinos con un cuchillo muy afilado por la mitad, haciendo una fina capa. Colócalos en una bandeja. Se puede guardar ya cortados con papel film y rociarlos con la vinagreta a la hora de servir.

En un cuenco mezcla el zumo de naranja, el jengibre rallado, la miel, el aceite y salpimenta. Revuelve enérgicamente para que emulsione un poco la mezcla. Reserva para que se integren los sabores.

Sirve sobre el carpaccio de langostinos unos minutos antes de servir para que absorba los sabores.

El jengibre es una planta aromática que crece en las zonas tropicales del mundo y que se usa principalmente en la cocina asiática. Tiene cierto sabor picante y una gran cantidad de nutrientes beneficiosos para la salud. Si no lo habéis usado nunca, os animo a hacerlo.

Aperitivos rápidos, sencillos, baratos e irresistibles en sabor y en presencia

La siguiente receta es también sencilla y como entrante, si se sirve caliente, es deliciosa para empezar con el cambio de sabores. Las medidas son entrantes para unas seis personas, seis porciones.

Brocheta de langostino rebozado en chía y sésamo sobre crema de brócoli

Para la crema

  • 300 g. de brócoli
  • 1 puerro con dos cucharadas de mantequilla
  • 1 patata mediana
  • Agua para hervir
  • 100 ml de nata
  • 50 g de queso filadelfia
  • Sal (al gusto)

Empieza por preparar la crema. Fríe el puerro con dos cucharas de mantequilla hasta que esté pochado. Hierve durante quince minutos el brócoli, el puerro, la patata en rodajas en abundante agua. Cuando estén tiernas las verduras, quita el agua (reserva un poco por si lo ves muy espeso al triturarlo y tienes que añadirla a la mezcla) y tritura junto con la nata y el queso crema. Prueba de sabor y échale sal al gusto. Reparte en vasitos o recipientes pequeños. No es para cenar un plato de sopa, es solo un aperitivo. Es un bocado degustación. Recuerda que hay mucho que más por comer esta noche…

Para los langostinos

Ingredientes

  • 6 langostinos crudos pelados
  • 1 cucharada de pan rallado
  • 1 cucharadita de chía
  • 1 cucharadita de sésamo

Pela los langostinos y pásalos por huevo y por una mezcla de de pan rallado, chía y sésamo. Fríelos por ambas partes. Inserta una brocheta de bambú y sírvelos inmediatamente sobre los vasitos de crema de brócoli.

La tartaleta es lo más fácil del mundo. Cero complicaciones pero si muchas recompensas. Con esto aciertas ¡seguro!

Crujiente de queso de cabra y confit de higo con tomillo

Ingredientes

  • Media plancha de hojaldre
  • 6 cucharadas de confit de higo
  • 6 medallones de queso de cabra
  • Tomillo para espolvorear

Con un cortador de aluminio redondo, recorta 6 círculos de hojaldre. Añade una cucharada grande de confit de higo y a continuación un medallón de queso de cabra. Espolvera con tomillo y hornea por 8-10 minutos a fuego alto, sobre 180-190º.

Conos de mousse de berenjena

Ingredientes

  • 9 conos de oblea
  • 1 berenjena
  • 100 g de queso ricotta
  • 1 pizca de comino
  • Albahaca para decorar

Parte una berenjena por la mitad, añade agua para cubrila y mucha sal. Deja en remojo durante media hora y luego quita el agua. Verás que el agua sale color marrón. Con este truco, se quita el amargor de la berenjena.

Hazle unos cortes longitudinales con un cuchillo afilado y rocía con aceite de oliva. Mételo al microondas (yo tengo un recipiente especial para micro) durante diez minutos. Puedes hacerlo en el horno, pero te llevará al menos media hora. Retira la pulpa de la piel y pasa a un procesador de comida junto con el queso ricotta y una pizca de comino.

Rellena con manga pastelera los conos de oblea. Si no los encuentras, puedes rellenar volovanes, tartaletas o pan tostado o poner en un bol como si fuera un paté. Espolvorea con un poco de albahaca.

En el blog hay un montón de recetas navideñas, puedes hacer una búsqueda rápida en el buscador.

Si te ha gustado ésta o cualquier otra entrada y quieres compartirla en redes sociales, tienes los enlaces bajo el título de la receta. Me ayudarás a compartir mi trabajo y quizás a alguien le sirva también haber encontrado el blog.

Déjame tu comentario, tu inquietud, tu propuesta más abajo. Me hace mucha ilusión leeros.

¡Muchas gracias!

5 thoughts on “Aperitivos navideños irresistibles

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